lunes, 1 de octubre de 2018

MI FAMILIA CONTRA LA CORRUPCION


Mi familia en contra de la corrupción

Evitare con mis hijos:

Comprarles la libreta Militar, la licencia de conducción, celulares u objetos robados, su cupo en la Universidad, cuando hay procesos de selección destinados para ello.

Darles dinero para pagar para que le hagan los trabajos en la escuela o universidad.
Sacarles documentos falsos para obtener beneficios como becas o subsidios.

Como padre o madre le daré ejemplo en:
Primarán los principios de honestidad y responsabilidad, sobre las propuestas de familiares o “amigos” para hacer actos ilícitos o que perjudique a otras personas.

Pagaré lo justo y a tiempo cuando contrate un servicio o compre algún producto, de esa manera apoyaré a los empresarios y trabajadores independientes; evitaré decirle a mi hij@ que lo más importante es la plata y que hay que salir adelante como sea, por ese motivo, cuando tenga una deuda me esforzaré por pagarla a tiempo, aunque tenga que hacer sacrificios, mi imagen de padre o madre honesto vale más, que todo el dinero que deba; no me esconderé cuando vengan a cobrarme, ni pondré a mi hij@ a decirle al cobrador que no estoy, cuando la realidad es otra.

Evitaré sobornar a policías, autoridades y funcionarios, más bien respetaré las señales de tránsito y normas; haré la fila y no me saltaré el turno, aunque “gane” tiempo.

Trataré con amabilidad a los que tienen menos dinero y poder; le enseñaré a respetar a los mayores y demás personas; a decir buenos días, buenas noches, por favor, lo siento, gracias.

Des estimularé cualquier forma de acoso y agresión en cualquier espacio.

Trabajaré con dedicación, honestidad y agradecimiento, haciendo más de lo que esperan de mí, evitando acciones en provecho propio que perjudiquen a los demás, o al erario público.

Desestimaré que es ser muy de buenas cuando nos encontramos un celular, objeto o dinero; si no es mío, es de alguien; devolverlo a su dueño es lo correcto, de no poder hacerlo, lo entregaré a las autoridades para su entrega.

Seré veedor de los recursos invertidos por el Estado en las obras de infraestructura, educativas, o sociales, para que sean correctamente usados; evitaré guardar silencio ante actos irregulares, ya que me hace cómplice de la corrupción.

Le enseñaré a nuestros hij@s a ser honestos, alegres, generosos, sensibles y muy responsables. Cuando nos designen una tarea por hacer, debemos hacerla bien, por el bien propio, el de ellos y de la sociedad.

Estas acciones en mi familia combatirán la corrupción, con la que empezaremos a mejorar nuestro país.

¡No solo debo pensar en qué país le dejaré a mis hijos!...  Pensaré, ¿En qué clase de hijos le dejaré a nuestro país? Ellos serán los futuros políticos, médicos, docentes, y profesionales en general, donde sus prácticas reflejarán los que les hemos enseñado en familia. Una buena educación es la mejor forma de prevención de la corrupción y violencia. Únete a este propósito.

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